Jueves, 19 de Octubre de 2006

[.Ser como un río que fluye.]

“Un río nunca pasa dos veces por el mismo lugar”, dice un filósofo. “La vida es como un río,” dice otro filósofo, y llegamos a la conclusión de que esta es la metáfora más aproximada al sentido de la vida. En consecuencia, será bueno recordarlo a lo largo de todo el año que viene:
A] Siempre estamos ante la primera vez. Al recorrer el camino que va desde nuestro manantial (o nacimiento) a nuestro destino (muerte), los paisajes son siempre nuevos. Debemos encarar todas estas novedades con alegría, y no con miedo, porque de nada sirve temer lo que no se puede evitar. Un río no deja nunca de correr.
B] En un valle, andamos más despacio. Cuando todo a nuestro alrededor se vuelve más fácil, las aguas se calman, nos volvemos más amplios, más largos, más generosos.
C] Nuestras márgenes son siempre fértiles. La vegetación sólo nace donde existe agua. Aquél que entra en contacto con nosotros, debe entender que estamos allí para dar de beber a quien tiene sed.
D] Hay que esquivar las piedras. Es evidente que el agua es más fuerte que el granito, pero necesita tiempo. De nada sirve dejarse dominar por obstáculos más fuertes, o intentar batirse contra ellos, pues gastaremos energía en vano. Lo mejor es saber dónde se encuentra la salida, y seguir adelante.
E] Las depresiones necesitan de paciencia. De repente el río entra en una especie de hoyo, y deja de correr con la alegría de antes. En esos momentos, la única manera de salir es contar con la ayuda del tiempo. En el momento preciso, la depresión se llena, y el agua puede seguir adelante. En lugar del hoyo feo y sin vida, existe ahora un lago que los demás pueden contemplar con alegría.
F] Somos únicos. Nacemos en un lugar que estaba destinado a nosotros, que nos mantendrá siempre alimentados de agua de modo que, frente a obstáculos o depresiones, podamos tener la paciencia o la fuerza necesarias para seguir adelante. Comenzamos nuestro curso de manera suave, frágil, hasta tal punto que una simple hoja puede detenernos. Sin embargo, como respetamos el misterio del manantial que nos engendró, y confiamos en su Eterna sabiduría, poco a poco vamos ganando todo lo necesario para recorrer nuestro camino.
G] Aunque seamos únicos, pronto seremos muchos. A medida que caminamos, las aguas de otros manantiales se acercan, porque aquél es el mejor camino a seguir. Entonces ya no somos uno solo, sino muchos, y hay un momento en que nos sentimos perdidos. Sin embargo, como dice la Biblia, “todos los ríos van al mar.” Es imposible permanecer en nuestra soledad, por muy romántica que esta pueda parecer. Cuando aceptamos el inevitable encuentro con el agua de otro manantial, al final entendemos que eso nos hace mucho más fuertes, esquivamos los obstáculos u ocupamos las depresiones en mucho menos tiempo, y con mucha más facilidad.
H] Somos un medio de transporte. De hojas, de barcos, de ideas. Que nuestras aguas sean siempre generosas, que podamos siempre llevar hacia adelante a todas las personas o cosas que pudieran necesitar de nuestra ayuda.
I] Somos una fuente de inspiración. Y por lo tanto, dejemos a un poeta brasileño, Manuel Bandeira, las palabras finales:
Ser como el río que fluye
Silencioso dentro de la noche.
No temer las tinieblas de la noche.
Si hay estrellas en el cielo, reflejarlas.
Y si los cielos se cubren de nubes,
Como el río, las nubes son agua,
Reflejarlas también sin amargura
En las profundidades tranquilas.

[Paulo Coelho - El Guerrero de la Luz, edición 114.]

Jueves, 7 de Septiembre de 2006

[.Ángel en la arena.]

Nuevamente corro tras tu aliento,
Buscando en tu pecho el sueño
Que no tengo,
Tras la arena que te cubre con la fina suavidad del tiempo
Espero descifrar las imágenes en tus pupilas y el silencio en tu desierto.

Siempre callas y devoras sufrimiento
El aroma de tu llanto solo aprecio por ser tan seco
Y te escucho gimiendo mil deseos…

Ángel, ¿es que caer te ha impregnado ese sabor a sangre?
Hierro y fuego lucífero en tus ojos veo
Callado por el miedo…

Algún día hablaras, y no será conmigo;
Mi viento habrá dispersado esa arena cegadora y tortuosa
Y estaré tan lejos como siempre
Pero ahora lo sabrás.

[Les presento a Alex, mi ángel… la persona que ha apresado en letras sus momentos más difíciles, y ha podido ver más allá de las mías para descubrir que de una u otra forma debimos encontrarnos. Se le extraña desde la distancia, esperando que esté bien de su corazón - que harto lo han golpeado ya.]
[Yo… estoy falta de palabras, así que me conformo con dejar recuerdo aquí de lo que ha leído mi alma. Pido disculpas, ya volverán los sueños por estos lugares.]

Martes, 29 de Agosto de 2006

[.Suicide.]

¿Porqué la tristeza te corre como hilos por las mejillas?

Nunca entiendo nada. Nunca sé nada. Tantas horas que se van en el olvido de nuestros corazones.

¿Porqué llorar cuando nadie escucha? ¿Para que el viento lleva a lo lejos el rumor? ¿Para imaginar que él lo escucha y piensa en tí?

Nunca hay respuestas… Yo nunca sé nada… Camino arrastrando los pies, porque la lluvia endurece la tierra… la siento correr como río debajo de mí y entre las hojas siempre busco la que tenga la forma de tus manos… mucho mayores que las mías, siniestras y tan cálidas…

Y lloro porque no puedo hacer más… La tristeza siempre me abraza cuando nadie más lo puede ver… cuando nadie más entiende lo que quiero decir… y la tristeza se dibuja en mi cara… como hoy, como ayer, como mañana…

Sueño en colores porque los grises son muy pesados a mis ojos… y no me puedo más…

El vilo de los brillos me duele tanto… y ese silencio que me aterra y que no me deja respirar…

Te quiero tanto y me quiero tan poco…

Y este silencio no puede terminar… viene el miedo… mis ojos no soportan nada, el viento se llevará mi último despertar…

[Este texto me lo envió Devon hace un poco más de un año. Siempre quise publicarlo… nunca encontré el momento. Ahora lo es… ahora puedo ver el dolor desde mí y desde fuera. Avanzo lentamente, pero lo hago. Así es la vida después de todo.]

Miércoles, 30 de Noviembre de 2005

[.Butterfly.]

- DONDE EL DINERO TE LLEVE, AHÍ ESTARÁ MI CORAZÓN POR TÍ - […]

¿dónde terminan?

¿dónde comienzan los sueños?

siempre creí que la vida era una ruleta rusa con olor a café…

doy un último trago a la taza que aún humea… cierro cada puerta… cada ventana… tomo las llaves y las guardo en la bolsa de atrás del pantalón…

la memoria de su silencio sigue pesando en cada uno de mis recuerdos…

[Sight, Apuntes para un desconocido.]

Me refugio entre tus brazos, aún temblando al notar el tono de nuestra conversación. Tengo miedo de oír la verdad… he retrocedido tres pasos en dirección contraria al futuro y me veo de pronto enfrentada a él cara a cara.

Mi alma grita, clama… necesita un poco de paz después de la tormenta y la vida sólo se esmera en hacerla crecer.

Me siento pequeña, ínfima… débil, desprotegida “¿Tendrás mi mano por siempre, verdad?” - digo, y no concibo mi vida con un no como respuesta.

Y es así como me dejo llevar por las vías del sentir… y es así, como no puedo borrar esta estúpida sonrisa de mi rostro, aún cuando todo parece derrumbado.

“Dónde el corazón nos lleve, ahí estará nuestra mayor riqueza”
“Los sueños comienzan cuando los sigues, y terminan aún más allá del olvido”

Te beso, y lágrimas silenciosas recorren mi rostro. ¿Por qué estoy llorando? Tengo miedo, temor de crecer, temor de ser quién no deseo… de perder mis sueños.

¿Dónde estaremos mañana, en esta ruleta rusa que parece no acabar? Quizás no seremos quiénes esperan, pero seremos felices… juntos.

Martes, 27 de Septiembre de 2005

[.El Amor.]

Dijo Almitra: Háblanos del Amor.

Y él levantó la cabeza, miró a la gente y una quietud descendió sobre todos. Entonces, dijo con gran voz:
Cuando el amor os llame, seguidlo.
Y cuando su camino sea duro y difícil.
Y cuando sus alas os envuelvan, entregaos. Aunque la espada entre ellas escondida os hiriera.
Y cuando os hable, creed en él. Aunque su voz destroce nuestros sueños, tal cómo el viento norte devasta los jardines.

Porque, así como el amor os corona, así os crucifica.
Así como os acrece, así os poda.
Así como asciende a lo más alto y acaricia vuestras más tiernas ramas, que se estremecen bajo el sol, así descenderá hasta vuestras raíces y las sacudirá en un abrazo con la tierra.
Como trigo en gavillas él os une a vosotros mismos.
Os desgarra para desnudaros.
Os cierne, para libraros de vuestras coberturas.
Os pulveriza hasta volveros blancos.
Os amasa, hasta que estéis flexibles y dóciles.
Y os asigna luego a su fuego sagrado, para que podáis convertiros en sagrado pan para la fiesta sagrada de Dios.
Todo esto hará el amor en vosotros para que podáis conocer los secretos de vuestro corazón y convertiros, por ese conocimiento, en un fragmento del corazón de la Vida.

Pero si, en vuestro miedo, buscareis solamente la paz y el placer del amor, entonces, es mejor que cubráis vuestra desnudez y os alejéis de sus umbrales.
Hacia un mundo sin primaveras donde reiréis, pero no con toda vuestra risa, y lloraréis, pero no con todas vuestras lágrimas.

El amor no da nada más a sí mismo y no toma nada más que de sí mismo.
El amor no posee ni es poseído.
Porque el amor es suficiente para el amor.

Cuando améis no debéis decir: “Dios está en mi corazón”, sino más bien: “Yo estoy en el corazón de Dios.”
Y pensad que no podéis dirigir el curso del amor porque él si os encuentra dignos, dirigirá vuestro curso.
El amor no tiene otro deseo que el de realizarse.

Pero, si amáis y debe la necesidad tener deseos, que vuestros deseos sean éstos:
Fundirse y ser como un arroyo que canta su melodía a la noche.
Saber del dolor de la demasiada ternura.
Ser herido por nuestro propio conocimiento del amor. Y sangrar voluntaria y alegremente.
Despertarse al amanecer con un alado corazón y dar gracias por otro día de amor.
Descansar al mediodía y meditar el éxtasis de amar. Volver al hogar con gratitud en el atardecer.
Y dormir con una plegaria por el amado en el corazón y una canción de alabanza en los labios.

- El profeta, Khalil Gibrán.

[Puse el texto completo. No pude aguantar mis ganas de compartir con ustedes, uno de los pocos textos que habla sobre Amor y no me parece horrendamente rebuscado y meloso. Espero les guste tanto como a mí… - Que el Amor sea mucho más que un simple sentir, mucho más que dos cuerpos unidos ^^]

Miércoles, 7 de Septiembre de 2005

[.Tsuki no Musume.]

En silencio, transito por el mojado asfalto de esta ciudad desolada. Ha cesado de llover hace unos minutos, y los pocos que me acompañan en las céntricas calles de esta ciudad corren como hormigas buscando refugio antes de que vuelva a caer el aguacero. No les sigo, hace mucho que dejó de preocuparme realmente el peligro de un abrigo mojado… Nada importa, si lo comparo al deleite de sentir las gotas resbalar por mi rostro, mientras mi mente divaga en los confines de la irrealidad.

Pero no es por mero placer que deambulo ésta vez entre los insectos. Hay muchos, como yo, que se han topado con el quiebre consensual sin quererlo… demasiados, que se han acercado a la verdad de esta estructura, y están a punto de despertar. Por aquéllos testigos ciegos me he filtrado en el corazón del engranaje, para salvarlos del propio vicio de la fatalidad - para salvarle.

El mundo es una parodia en sí mismo - y así también, una metafóra transfigurada, dónde el libro de la vida es escrito en detalles sutiles, como en estas gotas que vuelven a caer (presas suicidas de su propia misión). ¿Cuánto más hay, tras las máscaras de realidad… cuánto más ante sus propios ojos? Duermen. Su vida podría acabarse en el próximo instante, y no se darían cuenta. Ignorantes…

Aspiro una última vez el aire fresco de esta mañana, mientras deposito el último sobre. Hoy será un día difícil.

Shadow

[Acá está el prólogo de la partida que pretendo comenzar a narrar próximamente. No sabía que postear, así que aprovecho de promocionarme un rato… a ver si alguien quiere participar xD - esop ._.U]

Martes, 30 de Agosto de 2005

[.Tras el velo de mis sombras.]

Intento escapar del dolor, como quien huye de un inminente destino. Me topo con él en cada paso que doy, y siempre hay en su mirada algo que me recuerda a la mía propia… siempre está ese toque familiar en sus facciones, y esa ya conocida sonrisa sarcástica que suele confundirme en difusas pinceladas de ensueño.
Alguien me dijo hace algunos días, que cuando estuviera triste… canalizara aquella emoción y la volviera productiva. Que sacara fuerza de las derrotas de mis sonrisas, y pintara un cuadro color carmín. Eso hago a veces, pero las letras se vuelven esquivas, y sólo acuden a mí cuando las llama la verdadera desesperación, y no sólo esta amiga melancolía.
Suele ser mi estado común… me acompaña muchas veces por las tardes, cuando los recuerdos se agolpan en mi mente y me obligan a retroceder el tiempo a fuerza de unas manecillas rotas. Dejo mis huellas marcadas en la arena de la memoria, y veo como tras de mí todo se ve difuso e intelegible.
Cada letra, marcada con sangre en el pergamino de la vida… se ha borrado un poco, y parece perder firmeza. Me esfuerzo por repasarlas, con mis propias venas seccionadas… mojando la fina punta de aquella pluma, con una combinación de ésta y las lágrimas que mojan mi rostro.
El cuadro es acabado a veces, las letras son redibujadas… y el ciclo de la remembranza se vuelve algo febril y absurdo - aunque siempre necesario. Pruebo algunas gotas del brebaje de la inercia y concibo algunos segundos a solas, con los jueces de mi mente.
Revivo mis sueños, como actriz de un gran teatro… y comprendo finalmente que ese escenario ha sido mi vida… Observo desde fuera aquellos príncipes que maquinaba mi mente, y escucho el monólogo lánguido de una madurez temprana.
Concluyo, que mis sueños se los ha llevado la frialdad de este público… y mi inocencia y fragilidad se han ocultado entre los rincones, tras bambalinas.
Recuerdo el Amor, y aún hoy me cuestiono si realmente no fue más que un error de guión lo que allí ocurrió. Me veo abrazándolo, y besando suavemente sus labios… intentando retener el calor de su aliento en mi alma, observando los detalles más ínfimos de un mundo nuevo y fascinante… sabiendo exactamente cuando todo acabaría.
Caigo de rodillas en la arena, presa de un dolor acumulado en mi ser por años y noto como esta vez no hay nadie que tome mi mano… Escucho voces, a lo lejos… pero no hay nadie cerca, nadie a quien yo haya abierto la puerta… nadie que sea capaz de ver tras la máscara de actriz, tras esa absurda máscara que he creado frente al espejo de mis miedos.
Me quedo allí un momento, sin ganas de oír una palabra más… sin la fuerza para detener el tiempo y darme un respiro, sin el ánimo de gastar palabras en explicaciones sin sentido.
Esta vez ni siquiera sigo las huellas de alguien que parecía sortear mis propios obstáculos; esta vez él es mi juez y verdugo…; esta vez me toca caminar descalza sobre esta arena, harta de que nadie entienda lo que no desean ver.